31 de agosto de 2010

Street Fighter, THE ORIGIN

Triscando por el Focoforo, y a sazón del nuevo servicio de Youtube que permite ver películas completas gratis, me encuentro intercambiando comentarios sobre la pelea de Jackie Chan y Benny Urquidez en Wheels on Meals (Los Supercamorristas) con John Tones. Este polifacético blogger es el pope de lo que allí se cuece, pero además es ex-director de la tristemente difunta revista SuperJuegos Xtreme, editor de los libros teóricos Mondo Pixel sobre el videojuego, crítico de cine...  y otra burrada más de cosas. Resulta que Tones es experto en Jackie Chan, y nos apunta a los foreros hacia la otra pelea entre Urquidez y Chan en Dragons Forever (Los Tres Dragones), no tan maravillosa como la primera pero igualmente llena de mala leche. Total, que termino interesándome un poco por la vida y milagros de Urquidez, y de repente me topo con esto, CON ESTO:



Lo que os expongo ahora nace de una corazonada, y puede que los más listos ya sepan lo que voy a decir. Por supuesto, ha de probarse y voy a intentar hacerlo tirando de un par de contactos que tengo en Capcom, pero de entrada me apunto un tanto. Yo daría esta corazonada por bien fundada, que para algo tengo empollada la saga de lucha de Capcom, indudable cima del género. He jugado cientos o miles de horas a todas sus entregas y tengo los sprites y las animaciones grabadas en el fondo de la retina. Son como las fichas del Tetris: cierro los ojos, pero las sigo viendo. Y es que al ver esto de arriba he tenido una sensación indeleble y cristalina. Y suelto la corazonada, la lanzo a la arena, y que la recoja quien quiera o quien pueda:

Los animadores de Capcom se basaron en este metraje no sólo para crear las animaciones de Ryu y Ken, sino para concebir a los propios personajes.

¿Cómo os quedáis? Vamos, que no creo que sea sólo un documento de referencia, sino EL documento que inspiró el origen y el posterior desarrollo de los gráficos y movimientos de los personajes esenciales de esta legendaria y lustrosa saga. ¿Qué? ¡POR SUPUESTO QUE NO TENGO PRUEBAS!

Calma, calma. Analicemos un poco el video. Aquí tenemos a Benny Urquidez luchando con su hermano Adam en 1975, en un torneo en Long Beach, muy cerca de Los Angeles. Ambos lucen una vestimenta prácticamente igual a las de Ryu y Ken. Karategi, protectores de puños y pies y paren de contar. Miremos cositas. La melena de Benny, que aparenta rubia en la imagen, es un peinado de la época, pero además es  muy, pero que muy parecido al del Ken primigenio. O sea, ¿Ken Masters es Benny Urquidez? Pues yo creo que sí. Y el otro, ¿podría ser Ryu? El matojo de Adam es negro y exuberante, harto similar al pelo del 99% de los japoneses. Vamos, que elucubrar sobre el altísimo parecido entre el cabello de Ryu y el de Adam Urquidez tampoco es descabellado en absoluto.

Pero hay mucho más: observad que hay muchos momentos en los que se advierte una gran anticipación al movimiento del rival. La plasticidad de este espectacular combate no la da sólo que ambos sean grandes artistas marciales, sino que además se están luciendo, haciéndose fintas aposta, añadiendo rizos y volteretas para agradar y agradarse. No son dos luchadores que se tantean por primera vez, sino que se conocen, probablemente de haber entrenado juntos durante largos años. Y este, amigos, es exactamente el fondo argumental tras Ryu y Ken. Se entrenaron juntos cuando eran canijos y luego se convierten en inseparables y eternos rivales. Del mismo modo en el que Ryu y Ken se lucen con espectacularidad para el público (para algo son personajes de videojuego, ¿no?), Benny y Adam también están luchando con una preocupación plástica. Quieren fliparle a la peña, que les jalée la grada. Puede que en el momento de las habichuelas se abra el grifo de las hostias de verdad para no acabar de cerrarse, claro.

Pero además, mirad esas patadas con reverso encadenadas, ¿a que parecen un tatsumaki senpuukyaku en ciernes? Mirad esa patada media frontal con pequeño brinco hacia delante, Ken tiene una exactamente igual cuya animación ha ido depurándose en 2D durante más de una década y ahora está conservada en 3D a la perfección. Y la patada fuerte de Ryu con vuelta completa y talón a la cara del adversario la hace Benny tan bien que parece que la haya inventado él. Y con un poquito de tiempo y un manual de movimientos de ambos personajes se podrían sacar algunas más.
Yo no creo que se trate de una coincidencia. Mi convicción es que este vídeo se pasó mucho en la central de Capcom en Osaka, causando conmoción primero y siendo objeto de desmenuce y reinterpretación después. De hecho, en 1997, en plena locura poligonal con la PlayStation haciendo estragos, el productor Toshihiro Sadamoto defendió la animación en 2D como una de las señas identitarias de Street Fighter III, argumentando que Capcom era la mejor empresa en el mundo en ese campo. Si este era un ideal estético de la compañía (y pocos pueden negar que Capcom ha sido LA empresa en gráficos 2D, no sólo en Street Fighter sino consistentemente en su historia), ¿vino acaso de algún sitio? ¿No es plausible pensar que el propio concepto de Street Fighter estuviera durmiente y nebuloso en la mente del productor original Takashi Nishiyama durante décadas tras ver este metraje, en forma de querer concebir un juego de acción que se moviese tan bien como los Urquidez? Y ya que mencionamos a Nishiyama, que dejó Capcom para crear Fatal Fury en SNK, ¿fue esta peleíta californiana el germen de de los videojuegos de lucha, así en general?

Aparte del par de aburridos que no lo ven claro, ¿qué os parece? ¿Ya os hace chiribitas o qué? Pero esto no termina aquí... a ver si tantos años estudiando japonés sirven para hacer un descubrimiento arqueológico de primera magnitud sobre los juegos de lucha.

2 comentarios:

Gauss dijo...

Las dos personas que pelean en el video no están haciendo una lucha sino una exhibición (lo dice el comentarista en francés) así que es normal que lo hagan todo para que quede muy bonito.

Ventura_Publishing dijo...

Vale, ya sabía yo que en francés aprobé pelao por algo. Gracias por la aclaración.